girazul

miércoles, enero 25, 2006

el mismisimo rey de la velocidad

Cinco bandas. Cinco.
También estaba La Tanguera, por supuesto, ellos nos invitaron. No tocaron "Para que?", pero nos invitaron, los perdonamos. Y también había otros tres.
Cuando llegamos a la prueba de sonido estaban sobre el escenario los émulos de la renga, a pleno poder rocker. Los muy rockeros nos hicieron dudar de haber decidido bien al querer tocar en Speed King.
De todas formas, bueno, algo, ALGO debía salir mal, si no, no era una fecha de Girazul.
Probó sonido La Tanguera con su habitual guitarrista invitado, es decir, yo. Despues nos tocó a nosotros y para nuestra sorpresa el sonidista (zepelinero, él) resultó amable como todos los demás en el lugar. Un zumbido caprichoso que daba vueltas por el escenario y tocar con un Marshall JCM900 me desquició un poco, pero que tanto, ALGO tenía que salir mal.
Nos fuimos a deborar un chino, relajados. Al regresar (10:30?) estaba tocando la banda de rock californiano, a pleno. Una vez mas pensamos que quizás debíamos haber llevado baterista.
Antes de olvidarme: párrafo aparte para los camerinos del lugar: siempre me resultó atractiva la idea de tocar en un lugar llamado "Speed King", con toda la carga mitológica del nombre, sumandole la buena onda de la gente, el buen sonido, lo que quieran, todo lo que quieran. Pero si, nada, -nada!- en este mundo justifica semejantes camerinos, sucursal del mismisimo horror infernal en la tierra, espanto!
Y si bien, como dije antes, ALGO debía salir mal, nada salió mal (hasta donde yo se) Quedaron justificados los taxis, los nervios, la prueba de sonido de la banda renga y el cuba libre con aguarrás que me tomé antes de salir al escenario.
Gracias a todos los que vinieron, que fueron muchos.
De verdad.